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24 de agosto de 2019
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Historia de la ciudad

Marchal, conocida como "La Perla del Alhama" por el escritor Carlos Asenjo, proviene de la palabra árabe "almarch" que significa vega o campo que se labra, campo raso como vega, vega o tierra baja como pradera. También fue llamada así en el repartimiento de 1504 al igual que Mármol en 1514. Para Barcia (Diccionario general etimológico de la Lengua española, Madrid 1880-83) el término almarcha viene del árabe al-mardj, que significa prado, nombre de origen persa.
El pueblo está situado al pie de una antigua necrópolis prehistórica utilizada hacia el S.V d.C. por comunidades de monjes, haciendo de ellas una especie de monasterio.
En su término municipal existen restos de época romana, aunque el origen del municipio fue una cortijada medieval del período de la dominación musulmana. Numerosos restos arqueológicos situados en la zona atestiguan el asentamiento de civilizaciones prehistóricas. Debido a su situación cerca de la vía a Granada desde Acci, al ser zona de paso de los musulmanes hacia Almería sufrió muchos enfrentamientos bélicos y operaciones de hostigamiento durante siglos hasta su conquista a finales del S. XV.
En 1489 con la capitulación del Reino del Zagal, el pueblo pasó al poder de Castilla y fue uno de los lugares con mayor número de moros y moriscos debido a que estas tierras del río Alhama se les otorgaron a los moriscos como bienes comunes.
Tras la rebelión de los moriscos durante los años 1568-70 y derrotados por D. Juan de Austria (hermanastro del rey Felipe II), éstos fueron expulsados a Castilla y estas tierras fueron repobladas por cristianos viejos. Después, bajo el reinado de Felipe IV, fue vendido el pueblo y sus tierras a diferentes familias nobles para sufragar los gastos de las numerosas guerras de su reinado.
En el apeo de 31 octubre de 1571, el Marchal del río Alhama (así lo nombra) "está puesto é edificado en una ladera á la solana, debajo de una torrentera y cerca del río Alhama. Tiene casi en el comedio del dicho lugar, una iglesia nueva y sana con campanario, y con dos campanas en una torre con su caracol". Constaba en población de 60 vecinos moradores de otras tantas casas, de los cuales 52 eran moriscos y 8 cristianos viejos. Tenían 2 hornos, 3 molinos de pan y criaban 40 onzas de seda. Sus confines no estaban bien deslindados, "más que dende la Rambla de Algoraz y atravesando la Rambla de Xiquena, parten términos con Veas, Alares y Purullena con el camino real que viene para los Baños".
Madoz describe Marchal como una villa situada: "...al pie de un cerro llamado Montual, a la marg. Derecha del r. Alhama, con clima templado, vientos N., E. y O. Tiene 77 casas, más bien cuevas, cárcel, casa consistorial, escuela de niños dotada con 500 rs., una fuente de buen agua,igl. Parr (Sta. María de la Asunción), curato de primer ascenso, y una ermita en el cerro Montual al otro lado de la v. Confina el término con Purullena, con Guadix ,con Beas y con Graena, comprendiendo el cortijo del Espinar y varias cuevas, habitadas en la temporada de los Baños de Graena. El terreno es de buena calidad, regado con las aguas del espresado r. Alhama, que se une al Fardes en la jurisd. de Purullena. Los caminos son locales y malos. Ind.: la agrícola y dos molinos harineros. Pobl.:55 vec., 250 alm.".

RESTOS ARQUEOLÓGICOS

Iglesia de Santa Catalina
Insertada dentro de un conjunto amplio de estructuras troglodíticas se encuentra una iglesia de época tardo romana o visigoda, conocida como "Iglesia de Santa Catalina".
Es una capilla rupestre situada al pie de un acantilado. Se trata de una habitación rectangular de unos 6m de profundidad por 2,30m de ancho que termina en un ábside cuadrangular marcado por un arco de herradura que lo separa de la nave principal. En la pared izquierda aparece una cruz latina de unos 30 cm de altura picada en la arcilla. Los laterales presentan diversos nichos y una apertura al exterior a modo de puerta, actualmente tapiada. La puerta de acceso sólo está conservada en parte y muestra un arco de medio punto peraltado.

MONUMENTOS

Iglesia Nuestra Señora de la Anunciación
No hay indicios de la existencia de mezquita en época musulmana. En 1492, se construyó una parroquia o ermita de estilo mudéjar a la que se unió Purullena, por orden del Sínodo de Guadix y dice: "las yglesias del Marchal y Purullena que esso mesmo un cuerpo" tenían bajo su dependencia los cortijos nombrados en 1554, de Cúllar, Luchena, Canlar y Casa de Méndez. El citado Sínodo manda hacer una iglesia en el cortijo de Luchena para atender las necesidades religiosas de esos cortijos.
Entre 1549 y 1555 se construye la antigua iglesia de Marchal. Ambrosio Villegas es el encargado de la dirección y ejecución de la obra, pagándose la cantidad de 35379 maravedíes. Los ladrillos se compraron en 1553 a Miguel Loayna. Un año más tarde se hace la torre de la iglesia con un coste de 7500 maravedíes. La cerrajería la lleva a cabo Blas Calderón.
Destruida la ermita en un incendio en 1943, fue construida sobre sus ruinas una parroquia, impartiéndose mientras tanto la eucaristía en una habitación habilitada para tal fin en el Palacio de los Gallardo.
La actual iglesia mantiene algunos detalles mudéjares. Se trata de una planta basilical, cubierta en su conjunto con una sencilla bóveda de cañón.

Palacio de los Gallardo
En lo alto de un cerro dominando el valle se encuentra el Palacio de los Gallardo. Se trata de una casa señorial de color rosa conocida como "Casa Grande", "Casa del Amo" o "Casa Rosa". Fue construida por el arquitecto Gustavo Gallardo, a comienzos del S.XIX, utilizada por él y su familia Dña. Ignacia Rodríguez Acosta e hijos como residencia de verano, usando las dependencias anexas para sus jornaleros, mozos, casero y administrador D. Francisco Marín, primero y después D. Padilla. Hay indicios que hacen pensar que en su construcción intervinieron arquitectos italianos, ya que claramente podemos observar como intenta imitar los castillos renacentistas del Loira, con sus tejados pendientes.
La familia Gallardo poseía terrenos y propiedades del T. M de Marchal, T. M de Beas de Guadix, T. M de Purullena y el Cortijo Narváez.
El complejo cuenta con un mirador circular desde el que se puede contemplar el casco urbano, así como la mayor parte de lo que eran sus posesiones.
Las tierras así como algunas casas y propiedades las tenían arrendadas a vecinos del pueblo hasta que en los años 50 se realizó la parcelación de las fincas, pasando éstas a ser propiedad de los arrendatarios a través del Gobierno Civil interno, con D. Juan Jaén Botella, al frente de la negociación. La familia continuaba siendo titular del palacio, el molino de aceite, el Coto y el cortijo Narváez. Al nombrarse heredero de estas posesiones, uno de los hijos, D. Enrique Gallardo primero vende las tierras pertenecientes al término municipal de Beas de Guadix y el Coto y posteriormente la almazara y el palacio.
La planta baja era destinada al grano, que era el modo de pago de los arrendatarios de tierras y como cochera. Al quemarse la iglesia del pueblo y hasta la construcción de una nueva estas dependencias se habilitaron como capilla. Por este tiempo ya era propiedad el palacio de Pepe Pleguezuelos y José María de Granada. Actualmente, sigue siendo de titularidad privada y pertenece a los hermanos Manuel y Encarnación Vílchez.

Ermita de las ánimas
Esta ermita, de reciente construcción, debido al deterioro de la anterior está dedicada a la Virgen del Carmen y se encuentra situada en el Barrio Perchel.

SÍMBOLOS MUNICIPALES: escudo y bandera

Marchal cuenta con un escudo y una bandera oficiales aprobados el 10 de octubre de 2007 conforme a la Ley 6/2003, de 9 de octubre, de símbolos, tratamientos y registro de las Entidades Locales de Andalucía. La descripción, recogida en el BOJA 209 de 23/10/2007 es como sigue:
•Escudo: Escudo español, cuartelado en cruz: 1.º de azur, el cuerpo superior y cúspide de una torre de palacio en sus colores naturales; 2.º de oro, un olivo de sinople, fustado al natural, frutado de sable y terrasado en su color; 3.º de gules, un racimo de uvas de sinople fileteado de oro; 4.º de azur, cárcavas en su color, con cueva de plata con puerta y ventana de sable; entado en punta de oro, granada en su color, tallada y hojada de sinople y rajada de gules. Al timbre, corona real española cerrada.
•Bandera: Paño rectangular de proporciones 3 de largo por 2 de ancho, dividido horizontalmente en tres franjas iguales: La superior azul, la central verde y la inferior color tierra. Al centro del paño, el escudo Municipal.